En el European Cancer Congress, celebrado del 27-30 de Enero en Países Bajos, un grupo de científicos han expuesto una serie de análisis estadísticos en los que se concluye que las tasas de mortalidad por Melanoma disminuirán para el 2050 sin embargo, los casos de muerte en pacientes que sufren melanoma podrían aumentar. La explicación está en la historia y los datos estadísticos.

El melanoma es un tipo de cáncer que afecta a las células de la piel llamadas melanocitos. Su origen es multifactorial pero es ampliamente aceptado por la comunidad científica que la exposición a los rayos ultravioleta son el factor de riesgo de mayor importancia.

Resulta que entre 1900 y 1960, la exposición al sol no era considerado como un factor de riesgo para el desarrollo de melanoma. Por el contrario, era común las terapias con rayos ultravioleta y la sobreexposición al sol para tratar las deficiencias de vitamina D, infecciones de la piel, o bien por cuestiones estéticas. Lo que era peor, bebés y niños eran tratados con dispositivos comerciales que emitían rayos ultravioleta. La gente se volvió indiferente a la exposición solar en la juventud, y esto derivó en el desarrollo de melanoma en la etapa adulta. La población que creció, por tanto, entre 1900 – 1960, es la población de mayor riesgo para desarrollar melanoma.

Los rayos solares mejoran el sistema inmunológico

En la actualidad, el cáncer de piel es un tema que la mayoría de la población maneja. El uso de los protectores solares se ha difundido de manera apropiada, y las técnicas de screening han mejorado la tasa de detección tempranas. Además, los tratamientos son ahora más efectivos si los casos de melanoma son detectados en fases temprana.

Gracias a el uso de modelos estadísticos, los científicos ahora predicen que para el 2050, las tasas de mortalidad por melanoma habrán disminuido a las cifras que se veían en 1970 para los hombres y 1960 en el caso de las mujeres. Sin embargo, por la edad de los pacientes de la generaciones entre 1900 – 1960, se espera que el número de muertes por melanoma incremente entre 2030 y 2035.

La estadista y epidemióloga del Instituto Internacional para la Investigación y Prevención en Lyon, Francia, Alice Koechlin, ha destacado que:

Las buena noticia es que el riesgo -de muerte por melanoma- ha disminuido rápidamente debido a que la protección de la piel ha incrementado, y la aparición de tratamientos efectivos. Pero todavía tenemos un largo camino que recorrer ante de que podamos ofrecer terapias que prolonguen la vida de aquellos que han sufrido de melanoma avanzado.

El melanoma, como hemos dicho, es un tipo de cáncer de piel que de ser detectado a tiempo puede ser tratado de forma efectiva. Los pacientes que están en riesgo son aquellos con antecedentes familiares o personales, mayores de 30 años, que se exponen al sol con mucha frecuencia y sin protector solar, y aquellas personas que tiene muchos lunares. No todo lunar es sinónimo de melanoma, pero si un lunar comienza a picar, crecer de manera rápida y/o sangrar, es motivo para consultar con su médico.

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