El descubrimiento de los antibióticos y su amplia disponibilidad, revolucionó la salud después de la Segunda Guerra Mundial. Constituyen la base de muchos de los grandes avances de la medicina del siglo XX; pero las bacterias y los agentes patógenos, siempre han evolucionado para resistir la acción de los nuevos medicamentos que los científicos desarrollan para combatirlos.

La resistencia se ha convertido en un problema creciente en los últimos años, debido a que ha disminuido el ritmo al que se descubren nuevos antibióticos. El lamentable suceso en el que una mujer perdió la vida a causa de una superbacteria resistente al efecto de los antibióticos, puso de relieve una temática que resulta, no menos que preocupante por las terribles consecuencias que refleja. Sin embargo, los científicos han hecho un avance significativo en la lucha contra las superbacterias al desarrollar una molécula que revierte la resistencia a los antibióticos.

La resistencia antimicrobiana es un proceso natural, mediante el cual los microbios evolucionan para ser capaces de resistir la acción de los fármacos; esto lleva a los antibióticos a ser cada vez menos eficaces en el tiempo y en última instancia, inútiles.

En una investigación realizada por científicos de la Universidad Estatal de Oregón, se ha desarrollado una nueva arma en la batalla contra los gérmenes resistentes a los antibióticos; se trata de una molécula que neutraliza la capacidad de las bacterias para resistir el efecto de los antibióticos.

La molécula es un PPMO, abreviatura de oligómeros fosforodiamidada morfolino péptido conjugado. La enzima que combate esta molécula, se conoce como New Delhi metalo-beta-lactamasa (NDM-1).

El equipo probó el nuevo PPMO en tres géneros diferentes de bacterias, que habían demostrado desarrollar resistencia al antibiótico. Utilizaron la nueva molécula junto a un tipo de carbapenem llamada meropenem, y demostraron que restaura rápidamente la eficacia de los antibióticos.

Al aplicar la combinación de la nueva PPMO y meropenem en ratones que fueron infectados con bacteria E. coli resistente a los antibióticos, demostraron que se podía tratar eficazmente la infección y mejorar las tasas de supervivencia de los ratones.  Esto sugiere que, en el futuro, la PPMO podría ser utilizada junto con los antibióticos existentes para lograr que las bacterias sean susceptibles al efecto de los medicamentos.

Queda demostrado que esta estrategia funciona en ratones de laboratorio; sin embargo, por el momento, no hay suficiente evidencia de que funcionará en los seres humanos, pero los investigadores manifiestan que podría estar lista para realizar ensayos clínicos en los próximos tres años.

Expresa el Dr. Bruce Geller, coautor del estudio: “Hasta entonces, tendremos que esperar, pero es la primera buena noticia que hemos tenido en la lucha contra la resistencia a los antibióticos en mucho tiempo.”