Numerosos y recientes estudios con personas con Alzheimer, especialmente algunos adelantados por los investigadores del Centro Médico de la Universidad de Columbia (CUMC), han mostrado que las células en red, o malla que se encuentran dentro del cerebro, pueden comenzar un proceso degenerativo, representado con una sintomatología de la enfermedad. Este hallazgo podría explicar el por qué los pacientes divagan, es decir, que caminan desorientados y con una evidente pérdida de la capacidad cognitiva y de la memoria.

Tales síntomas, que en etapas avanzadas del Alzheimer desconectan a las personas de su realidad, son causados por la acumulación de una proteína llamada “Tau” la cual se aloja en el cerebro, especialmente en las redes celulares, lo cual produce desequilibrios en la conciencia y hace que las personas se hallen encontrarse confundidas y desorientadas.

El grupo de Investigación de la Universidad de Columbia ha descubierto que 3 de cada 5 personas con Enfermedad de Alzheimer comienzan a perderse o a desorientarse espacialmente, debido a la acumulación de la proteína Tau. Generalmente los pacientes manifiestan estos síntomas a tempranas edades, y se cree que la causa es que la mencionada proteína influye sobre la red de células que controlan la memoria y la orientación (como si tuviésemos un GPS), o los llamados “centros de navegación”.

El exceso de la proteína Tau produce daños en la corteza cerebral, que es donde se controla la orientación espacial. Es por ello que se desarrolla este síntoma en personas con la Enfermedad de Alzheimer. Sabiendo esto, es posible controlar desde el punto de vista médico algunos de los síntomas de la enfermedad, creando un tratamiento que no permita la acumulación de la proteína.

Una publicación en línea en la revista Neuron que lleva por título “La patología Tau induce la pérdida neuronal excitatoria, la disfunción de la malla celular y los déficit de memoria espacial que recuerdan a la enfermedad de Alzheimer temprana“, podría representar un gran paso para la creación de un tratamiento de inhibición de la proteína, en la carrera por la cura o de novedosos tratamientos para tan grave enfermedad.

Las investigaciones practicadas con ratones de laboratorio, sin embargo, no han sido concluyentes de forma general para demostrar de qué forma la proteína Tau influye sobre el proceso de pérdida de la orientación espacial y capacidad de navegación. Sin embargo, el avance es un gran paso para el tratamiento de ese síntoma que se manifiesta en pacientes con Alzheimer. Esta ha sido una afirmación de Karen Duff, investigadora principal del estudio, Ph.D. y profesora investigadora principal  en la CUMC  y el Instituto Taub para la investigación sobre la enfermedad de Alzheimer Y el Envejecimiento del Cerebro.