Lg G6

El gigante coreano de la tecnología, LG, no se duerme en sus laureles. En una jugada orientada sin duda a diferenciarse de su competidor Samsung, ha anunciado que su nuevo modelo de móvil de gama alta, el LG G6, incorporará un aditamento de seguridad para reducir el recalentamiento de la batería y evitar el riesgo de explosiones.

Se llama “tubo de calor”, y consiste en un pequeño conductor de calor hecho de cobre, que actuará como disipador térmico, similar al sistema empleado para reducir la temperatura en los procesadores de los computadores personales de escritorio y portátiles. Voceros de LG aseguran que mediante este dispositivo lograrán mantener las temperaturas del móvil entre un 10 y un 15 por ciento más bajas de lo que impone la normativa de la Unión Europea.

Esta astuta jugada de LG, apostando a la seguridad, tiene su arista publicitaria, al diferenciarse notoriamente de Samsung, que vivió el año pasado un episodio lamentable con su phablet Samsung Galaxy Note 7, que provocó varias quejas de daños por recalentamiento de la batería, e incluso por explosiones de algunos aparatos, debidas al fenómeno. Samsung debió eventualmente retirar el dispositivo del mercado. El incidente del Note 7 provocó virulentas reacciones del público, burlas en las redes sociales, y le hizo perder a Samsung un valioso posicionamiento en el mercado.

La intención de LG es lanzar el G6 al mercado el próximo 10 de marzo, antes de que Samsung pueda poner a la venta su modelo S8. Seguramente ambas compañías mostrarán sus primeras naves insignia en el venidero MWC de Barcelona (World Mobile Congress), que tendrá lugar en febrero. LG hará su jugada adelantada, aprovechando que Samsung debe esperar aún por algunos componentes esenciales en la fabricación de su nuevo modelo, y ha debido retrasar hasta abril su lanzamiento.