Superbacteria

Recientemente, se ha encontrado una superbacteria resistente capaz de producir una infección que no pudo ser tratada con ninguno de los 26 antibióticos de última generación en EEUU. Es el caso de una mujer de 70 años, recientemente operada de la cadera y que contrajo una fuerte infección. Fue hospitalizada posteriormente y tratada con cada uno de los 26 antibióticos de última generación disponibles en Estados Unidos, entre ellos la colistina.

Al consultar con una fuente cercana, el epidemiólogo Alex Kallen en el CDP de Indiana, dijo que la mujer pudo haber tenido una infección con una superbacteria poseedora un gen resistente denominado mcr-1. La mujer finalmente murió por un la sepsis que no pudo ser controlada por ninguno de los antibióticos con los que fue tratada en ese hospital.

El Dr. Kallen ya ha sugerido que el peligro no consiste en particular en esa bacteria, ya que la misma ha salido del hospital,  sino que otras bacterias que generan infecciones comunes también pueden volverse resistentes, y aunque los mecanismos mediante los cuales las bacterias pueden volverse superbacterias mortales aún no están claros, se conoce que al menos dos genes: el mcr-1 y el mcr-3, que están presentes en el líquido plasmático de las bacterias, pueden mutar y convertir una bacteria común en una superbacteria, capaz de diseminarse y resistir cualquiera de los antibióticos disponibles por la ciencia.

El doctor también explica que los mecanismos que al parecer usan las bacterias son todos aquellos en los que pueda intercambiar plásmidos o fluidos plasmáticos, por ejemplo fagocitosis, reproducción o intercambios simbióticos, en donde pueden adquirir el segmento de ADN portador del gen mcr-1 o mcr-3.

El ser humano puede tener en su intestino una gran cantidad de bacterias, pero si una de ellas adquiere resistencia, puede quedar latente por años. Si la persona enferma y comienza a tomar antibióticos, el sistema inmune se deprime y el antibiótico líquida las bacterias comunes, pero hace también espacio para que las que tienen el gen resistente infecten de forma mortal a la persona que la padece.