Las elecciones 2016 en EE.UU cambiaron bastante el panorama mundial. Y lo digo no porque haya ganado el señor Donald Trump, sino porque en la carrera a la casa blanca, los principales partidos impulsaron una deshonesta campaña que inundó las redes sociales no solo con comentarios de odio hacia ambos lados, sino también de este nuevo tipo de spam, las noticias falsas.

La popularidad de estas notas falsas alcanzó niveles insospechados para quienes se hacían de la vista gorda, como Facebook. Ya en el periodo post-elección, el debate se intensificó y derivó en lo que ahora conocemos como los planes que sitios como el mismo Facebook pretenden implementar. Sin embargo, la percepción de otros gobiernos es de no permitir que una situación como la que vivió EE.UU se vuelva a repetir.

Alemania por ejemplo, donde las elecciones se celebrarán el año entrante, cree que las redes sociales deben endurecer su papel en contra de las noticias falsas. Es así, que el parlamento se encuentra debatiendo sobre una ley que propone multar con $523,320 (500,000 euros) a las redes sociales que no eliminen en un plazo de 24hrs, los mensajes de odio y/o noticias falsas que están ganando popularidad; la suma es por cada noticia o mensaje que no se elimine.

Además, requerirán a la grandes redes sociales (Facebook y Twitter) la instalación de oficinas de protección en Alemania que estén disponibles 24 horas, 365 días al año atendiendo este tipo de casos. Hay que recalcar, que el dinero recolectado será entregado a la víctima.

Esta propuesta de ley, tiene por supuesto muchos agujeros con los que lidiar antes de que llegase a ser efectiva. En primera instancia, Facebook y Twitter son empresas con base en EE.UU, así que la jurisdicción será un gran dolor de cabeza. Lo segundo, es que para Facebook y/o Twitter resultaría mucho más fácil cerrar sus operaciones en Alemania. Si bien Alemania representa uno de los mercados más grandes en Europa después del Reino Unido, dudo mucho que las redes sociales quieran estar lidiando con tanta burocracia.

Es necesario intensificar las medidas en contra del contenido ofensivo y/o falso, estamos de acuerdo, los medios lo vienen diciendo desde hace mucho tiempo. Pero de ahí, a implementar medidas como las que Alemania pretende, puede convertirse en un gran dolor de cabeza.

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