Crispr Cas9 Tevcas9

A medida que la ciencia aborda la fisiopatología de las enfermedades, nos damos cuenta que incrementa el número de las que están asociadas a nuestra herencia genética. Son contadas por cientos las enfermedades que hoy se podrían prevenir o erradicar si utilizáramos la modificación genética a nuestro favor. Sin embargo, nuestra limitante sigue siendo la carencia de herramientas precisas para lograr dicho cometido. Esto sin embargo, podría cambiar muy pronto gracias a que la tecnología CRISPR/Cas9 acaba de recibir una importante actualización que promete la ‘edición de genes más eficiente y potencialmente más específica a la hora de elegir un gen objetivo‘.

La tecnología CRISPR/Cas9 no es nueva, de hecho data desde a principios de los ’90. Es una herramienta molecular que se utiliza para editar y corregir el genoma de cualquier célula, incluyendo las células humanas. Con esta tecnología podemos cortar una secuencia de ADN, eliminarlo e insertar una nueva, tal como si utilizáramos unas tijeras moleculares. Sin embargo, la precisión y la eficiencia siempre han sido un gran problema y la razón por la que no se ha explotado su uso en seres humanos.

Otro de los problemas que se han enfrentado los científicos que trabajan con CRISPR/Cas9, es que la secuencia que se corta de ADN es reemplazada automáticamente por una nueva exactamente igual (independientemente si esta es la que causa una enfermedad) creando un ciclo inútil de regeneración. La actualización a la tecnología CRISPR/Cas9, desarrollada en la Western University soluciona este conflicto evitando que se vuelva a regenerar la secuencia de ADN no deseada.

Para lograr su cometido, los científicos han utilizado una nueva enzima llamada TevCas9 que en lugar de seccionar el ADN en un lugar, lo hace en dos a la vez, lo que hace difícil que el ADN pueda repararse a sí mismo. A la vez, da el chance para que una nueva secuencia pueda ser insertada con satisfacción.

Estos hallazgos son muy prometedores en el campo de la genética aplicada. Científicos creen que este podría ser el primer paso en la erradicación de los cientos de enfermedades que hoy se transmiten a través de la herencia genética y que causan estragos en la vida de los pacientes afectados.