Los automóviles dotados de la característica conocida como auto-conducción, prometen transformar el futuro; quienes defienden esta visión alegan que se disminuiría el tráfico, las aglomeraciones y los accidentes. Bajo este concepto, los coches podrían cambiar fundamentalmente la manera como nos movilizamos; sin embargo, existen algunos asuntos pendientes, veamos los desafíos que tienen los vehículos de auto-conducción.

La tecnología ya está rodando en las calles: Uber ha introducido cabinas de auto-conducción y está experimentando con camiones, para las entregas comerciales de larga distancia. Del mismo modo, Google ha desarrollado prototipos de vehículos que se están movilizando por las vías.

Paralelamente, fabricantes de automóviles como Subaru, Toyota y Tesla, también están incluyendo características tales como el frenado automático y guiado de dirección en los coches nuevos. Sin embargo, se estima que falta al menos 15 años para tener una propuesta automotriz que realmente sea eficiente e independiente de un conductor. Entre los retos a superar se encuentran:

Percibir el entorno

Para el ordenador de un vehículo autónomo, una carretera en un día claro, luce completamente diferente a como se vería en la niebla o en la oscuridad. Los coches de conducción independiente deben ser capaces que detectar las entidades de carretera en todas las condiciones, sin importar el clima o la iluminación, por lo tanto, deben contar con sensores confiables para obtener una respuesta apropiada.

Respuesta a encuentros inesperados

Uno de los grandes retos para los coches de auto-conducción, es interpretar situaciones inusuales; como un agente de tránsito que indica a los conductores circular a través de una luz roja. No se trata de lograr una programación sencilla basada en reglas, ya que no siempre es posible codificar todos los escenarios de antemano.

El lenguaje corporal y otras pistas contextuales ayudan a las personas a reconocer estas situaciones, pero es difícil para un conjunto de sensores saber si, por ejemplo, un niño está a punto de lanzarse a la carretera.

La interacción robot – humano

Incluso con vehículos totalmente autónomos en el horizonte, la mayoría de los coches de auto-conducción tendrían una gestión semiautónoma, al menos durante el futuro previsible. Pero, determinar las responsabilidades de conducción en un momento específico puede ser complicado. ¿Cómo notifica el auto a un pasajero que ha estado leyendo o tomando una siesta, que es el momento de hacerse cargo del manejo, y cómo confirma el coche que el pasajero está dispuesto a actuar?

La seguridad cibernética

Cualquier persona que tenga un mínimo de comprensión informática, puede expresar preocupación por las consecuencias que podría tener la acción de piratas cibernéticos y hackers, en un vehículo cuyos datos de funcionamiento viajan a través de la nube y depende de una conexión inalámbrica. Desafortunadamente, la mayoría de los sistemas informáticos han presentado vulnerabilidades que, en el caso de los autos de conducción autónoma, generan intranquilidad por las consecuencias que podrían generarse.

Para ustedes, ¿cuales son los retos que enfrentan los coches autónomos?, déjennos saber sus opiniones en los comentarios.

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