Se nos ha dicho siempre lo importante que es cocinar apropiadamente los alimentos, especialmente las carnes. Todo tejido animal, independientemente de su origen es susceptible a transportar un sinnúmero de microorganismos patógenos. La temperatura interna alcanzada dentro de las carnes al cocinarlas, ayuda a erradicar precisamente estos microorganismos.

La importancia de este hecho simple en la cocina, el cocinar bien las carnes, ha sido puesto en relieve en la última semana gracias a un nuevo estudio que demuestra que cocinar mal la carne de pollo puede conducir al desarrollo del síndrome de Guillain-Barré.

El síndrome de Guillain-Barré se caracteriza principalmente por una desmielinización del sistema nervioso periférico, donde el paciente experimente una parálisis progresiva y ascendente que en el peor de los casos puede conducir a la muerte. Se ha descrito también, que el desarrollo de este síndrome tiene un componente genético que predispone al paciente a sufrir una reacción auto-inmune.

La vainas de mielina, son una especie de cápsula aislante que protege a las conexiones nerviosas del sistema nervioso y que facilita la transmisión de impulsos eléctricos. En circunstancias particulares, el sistema inmune reacciona de manera exagerada cuando se enfrenta a microorganismos patógenos y ataca, entre otras cosas, a las vainas de mielina (desmielinización) generando una falla en la comunicación del sistema nervioso central.

Los virus del herpes oral y genital se combinan más de lo pensado

Precisamente, uno de los microorganismos que desatan la reacción que deriva en Guillaim-Barré es el Campilobacter Jejuni, bacteria que se ha aislado en la carne de pollo mal cocinada. Este nuevo estudio desvela además hasta tres variantes genéticas que predisponen al desarrollo de esta enfermedad y que ciertos antibióticos pueden más bien exacerbar la sintomatología y evolución natural de la enfermedad.

Los pacientes con síndrome de Guillain-Barré si son vigilados con cuidado y se administran tratamientos de soporte, pueden recuperarse sin complicaciones. Sin embargo, a la fecha no se ha descubierto un tratamiento específico.

La Dra. Linda Mansfield, co-autora del estudio ha descrito que los hallazgos en cuanto a las variantes del componente genético relacionado al síndrome, podrían ofrecer el camino para el desarrollo de un tratamiento, pero más importante terapéuticas que ayuden a prevenir esta enfermedad.

Anualmente el Campylobacte jejuni, encontrado en la carne del pollo mal cocinada, infecta a millones de personas en todo el mundo. La infección genera un cuadro de gastroenteritis (náuseas, vómitos y diarrea) y dos o tres semanas después, una reacción auto-inmune que deriva en, además del síndrome de Guillain-Barré, otras enfermedades auto-inmunes, como la Enfermedad Inflamatoria Intestinal o la Artritis de Reiter.

Más en TekCrispy