George Hotz Commaai E1477745662970
Créditos de Imagen: Dean Takahashi

Hace poco más de un año que que el famoso hacker que de joven irrumpió en la PlayStation 3 y el iPhone con soluciones para liberar estos dispositivos, volvió a la escena con una nueva propuesta, Comma.ai.

Su empresa y producto principal, enfocados a ganar la carrera por el vehículo autónomo perfecto. Comma.ai haría esto posible para cualquier automóvil existente hoy en día, y sólo requeriría la instalación de componentes fabricados por la empresa cuyo costo al mercado rondaría los $1000.

La propuesta de Hotz apuntaba a romper esquemas y paradigmas al ser una tecnología asequible para la gran mayoría, comparada con las alternativas actuales del mercado, como el Tesla Model S.

Sin embargo con el creciente apogeo de empresas queriendo competir en este rubro, la NHTSA (National Highway Traffic Safety Administration) ha decido poner ciertas regulaciones para evitar incidentes como el de un hombre que falleció a causa de un accidente mientras su Tesla Model S operaba en piloto automático.

El propio director de la NHTSA, Mark Rosekind, ha dicho que quieren incentivar la innovación en conducción autónoma por que eso podría evitar los errores humanos cometidos que derivan miles de muertes cada año. No obstante, las nuevas regulaciones impuestas por esta agencia pretenden vigilar más de cerca estas soluciones antes de que siquiera salgan al mercado.

Volviendo a Septiembre de este año, dos reporteros de Reuters se arriesgaron a probar los dispositivos de Comma.ai presentados en la TechCrunch Disrupt de este año. El resultado, es que tuvieron que aparcar el carro un par de veces pues el dispositivo principal se desconectaba constantemente de los sensores, así que había que reiniciar todo el sistema.

También se encontró que el sistema de Comma.ai tenia problemas para tomar un desenolan la autopispor por lo que era requerido que el conductor tomara el volante. Hotz atribuyó estos inconvenientes al uso de una versión alpha de su software y un prototipo muy temprano de su dispositivo.

Por eventualidades como la anterior la NHTSA decidió intervenir, logrando intercambiar una serie de emails donde la agencia reguladora presiona a la empresa Comma.ai a desistir de su lanzamiento, por considerarlo un producto insuficiente.

Al final George Hotz ha cancelado la división de su empresa encargada de la elaboración del sistema de conducción autónoma. Ha confirmado que su empresa se enfocará en otros productos y mercados. Así sucumbe la oportunidad que todos podrían haber tenido de tener un vehículo autónomo asequible; ¿no habrá sido mejor si esperábamos algo de tiempo por una versión más madura?, ¿era necesario incitar al cierre?.