Generalmente, los adultos mayores acostumbran a consumir suplementos vitamínicos por la idea de que con la edad hay carencias de ciertos minerales y algunos aminoácidos. Esta peculiaridad tiene muchas bases científicas que lo justifican, sin embargo, un estudio reciente nos advierte sobre el consumo particular de suplementos de calcio ya que de usarlo de manera arbitraria podría derivar en problemas cardiovasculares.

El análisis realizado por un grupo de investigadores, incluidos profesores eméritos de Johns Hopkins Medicine, ha sido publicado en el Journal of American Heart Association y desvela que tomar calcio en forma de suplementos podría incrementar el riesgo a desarrollar placas dentro de las arterias y por consiguiente daños al corazón.

El estudio se valió de un grupo de 2,700 individuos que fueron analizados de manera sistemática durante 10 años. Se valoró sus hábitos de consumo, y se realizaron escaneos transversales en busca de depósitos de calcio en arterias.

Al inicio, los pacientes no demostraron ningún riesgo en cuanto a desarrollar enfermedades cardiovasculares, pero en el transcurso del estudio y al final, se logró determinar que aquellos que habían iniciado el consumo de suplementos de calcio por cuenta propia habían desarrollado varios depósitos de calcio que podrían desencadenar enfermedades cardiovasculares. Por otro lado, quienes aumentaron la ingesta de alimentos ricos en calcio, no mostraron ningún cambio negativo.

Este fenómeno se puede explicar por que hay una clara diferencia en cómo el cuerpo humano usa y responde ante los suplementos con respecto a la ingesta de minerales directamente en nuestra dieta. Generalmente, los suplementos contienen sales de calcio que podría desencadenar en los depósitos que se observan en los pacientes que los consumen por períodos prolongados.

Además, es necesario entender que tomar grandes cantidades de calcio puede llegar a saturar nuestro cuerpo lo suficiente como para inhabilitar su procesamiento después de cierta cantidad. Por el momento no está clara la razón, y los científicos continuarán abordando este tema.

Basados en la evidencia, hay algo que nos queda completamente claro, y es que toda persona debería primero consultar a su médico para evaluar si realmente necesita suplementos de calcio, por cuanto tiempo y cual es la dosis recomendada, en lugar de automedicarse. Además, deben tener claro que pueden beneficiarse mucho más si en lugar de tomar suplementos, modifican su dieta para que esta sea más enriquecida en alimentos que contienen calcio.

A los colegas médicos, nos resta como siempre valorar el riesgo-beneficio que tendrá el paciente al indicarle este suplemento. Lo cierto es que no cualquier paciente lo va a necesitar, salvo por una afección propia que requiera su uso.

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