Grooveshark es hoy por hoy mi servicio preferido para escuchar música. El servicio funciona de una forma muy simple, los usuarios suben los archivos de audio de sus artistas preferidos, y así podrán ser escuchados en otros ordenadores o móviles tanto por ellos mismos como por otros usuarios, y es aquí donde las discográficas no están conformes.

En Octubre Grooveshark logró superar su primer demanda, en la que enfrentaba a EMI y que por fortuna termino en un acuerdo que la discográfica cito como “una gran opción para descubrir música y a su vez ofrecer una nueva fuente de ingresos para nuestros artistas“. Así, por el lado de EMI aceptaban que Grooveshark alojase contenido de la lista de artistas y compositores que estuvieran bajo su sello.

Grooveshark enfrenta hoy otra demanda, y esta vez frente a Universal Media Group, los que adjudican que en Grooveshark “mantienen música ilícita de la compañía discográfica en sus servidores“. Por supuesto, pasaran algunos meses para que sepamos los resultados de esta demanda, pero algo si es cierto, Grooveshark va apostando por otro acuerdo, y es que eso es lo  que sus fundadores siempre han mencionado: “las demandas son la excusa perfecta para entablar conversaciones con las discográficas y cerrar acuerdos“.

Grooveshark, al igual que otros servicios similares aportan mucho más de lo que la industria discográfica pueda imaginarse. Son parte del nuevo modelo que debían apoyar para sobrellevar su “problema con las descargas de MP3″, que ellos consideran perdidas monetarias y por tanto ilegales. Sino tomen como ejemplo a muchos usuarios de Grooveshark, que alegan haber dejado las descargas MP3, o al menos reducido la descarga de estos archivos.

Enlace | Grooveshark sued by another record company (vía FayerWayer)